La vida, tan fugaz y desatenta,
se hacia pan caliente y boca de horno:
herencia, antropologia de un segundo
tierno manojo....
Asi era el sitio donde dimos el rojo estestor potente,
la estampida sagrada,
antes de saltar al cristal de lo transitorio.
es milagroso, pero siempre hallamos un viento mullido de escombros,
algun paraguas medio tetrico,
una mano que nos recuerde
que ningun exilio es en vano para nosotros...

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