Llueve profundo como una aguja mellada.
No me pienses esta noche.
Sabes que detesto la nostalgia,
es de mal gusto y sabe a nada.
Trasvierte ese rostro que el demonio duplico en mi mente.
Aprovechate de mi espalda...
No me beses con humo, fuma acostado en mi almohada
anates que la vida haga presa de nosotros,
esa maldita aguja hipodermica que camina las entrañas...

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